
La Biblia fue el primer documento impreso de la historia.
Bill Gates revolucionaba el sector de la información con la creación de
Microsoft, el sistema informático destinado al usuario no especializado por excelencia. Los personal computers invadieron poco a poco los hogares de las familias occidentales. Y por fin, nació Internet.
Hoy, las
tecnologías de la información (TIC) dominan el panorama de la información de nuestra sociedad. Han triunfado, pues contribuyen al desarrollo de la misma, aumentan la movilidad, estrechan los lazos interpersonales, facilita las comunicaciones, enriquecen la inteligencia del usuario, además de mejorar su formación y el bienestar colectivo. Teléfonos móviles con cámara integrada y visionado de imágenes en tiempo real, y por supuesto Internet vía
3g,
visual radio, diminutos
mp4 que permiten "empaquetar" discografías completas en el bolsillo, Internet disponible para todos los sectores de la población y cada vez a mejor precio...En definitiva, las TIC se han impuesto, y es casi imposible resistirse a ellas. Aún así, el exceso en su uso ha dado lugar a problemas de adicción, conductas persistentes o reiteradas que alejan al individuo que la padece de su comportamiento habitual.
En su 20º aniversario, el programa de televisión "
Documentos TV" ha preparado un especial denominado
NganXa2 (enganchados) para profundizar en las causas y consecuencias de esta nueva enfermedad social. Las TIC se han rebelado contra los que han querido abusar de ellas, ya que, como uno de los entrevistados dice, "la adicción no viene porque sí, sino que son las características propias de la persona afectada las que permiten su aparición". El abuso de las TIC origina problemas en el ámbito educativo y familiar, y la solución, según los expertos en el tema, está en la reeducación en vez de en la abstinencia.

Raúl, Roberto, Rafael, Héctor y Julián cuentan su caso: cómo empezó su problema, las consecuencias del mismo y las soluciones para acabar con él. El ámbito educacional y familiar han influido sobremanera en el comportamiento de estos chicos. Los padres de Roberto son dueños de un bar, no paraban de trabajar y apenas tenían tiempo de ocuparse de su hijo. Los pocos ratos que estaban juntos los empleaban en la televisión, por ejemplo, durante las comidas. El chat suplió las carencias afectivas que sufría Roberto.
En el caso de Julián, el mando de la videoconsola se convirtió en su mejor amiga. El entretenimiento estaba en su casa, la calle no tenía nada de interesante. Lo mismo le ocurría a Héctor con los juegos en red. Nada era más importante que el ciber. Allí, gozaba de cierto prestigio entre otros internautas, "es más sencillo reaccionar ante una máquina que ante una persona, das rienda suelta a tu personalidad", comenta Héctor.